Best of 2015

8 de enero de 2016

Tampoco quiero extenderme mucho con palabras para describir este año. Este año ha sido en imágenes, para mí un año en el que he aprendido mucho, muy mucho. He aprendido a seguir contando historias, como fotógrafo de bodas, pero sobre todo como persona. ¿Y qué quiere decir ésto? Quiere decir que cada vez le doy más importancia a implicarme, a meterme en la historia, a ser uno más. Necesito estar cerca, donde la cámara pueda actuar como vehículo transmisor de emociones. Necesito estar bien cerca, y bien libre, en confianza. Necesito conocer a mis parejas, y que me conozcan, que puedan estar tranquilamente delante de mí. Como observador necesito empaparme de toda la vida que conlleva cada instante. Y es que siempre hablamos de estar naturales ante la cámara, que no nos gustan los posados, y he aquí la clave. Va a resultar obvio, pero parémonos a reflexionarlo bien. Estar natural ante la cámara es estar natural, como si no hubiera cámara. ¿Obvio no? Pero claro, no es tan obvio si hay cámaras cerca y quien lleva esas cámaras resulta un desconocido totalmente. Entonces, lo que mas cuesta ante una historia no sólo es apretar un botón, no sólo  es tomar una foto, es hacer una fotografía, detener el tiempo justo en el preciso momento en donde el recuerdo cobra todo su sentido, donde la historia nace y se expresa. Y ahí es donde estamos naturales, y esas fotografías son las que nos gusta ver cuando pasa el tiempo. Las que muestran tal cómo eramos, nuestra singularidad, nuestro hogar, nuestra familia, nuestros amores etc etc

Con el paso del tiempo voy descubriendo los muchos puntos en común que tenemos personas a priori muy diferentes. Y esto me resulta increíblemente gratificante. A nivel personal ya estoy hablando. Si, hago fotos de boda, pero me encanta mi trabajo, y disfruto no sólo actuando con la cámara, sino imaginando, cuestionando, compartiendo, aportando todo lo que llevo dentro para las personas que confían en mí y  mi visión. Hacer fotografías para mí es mucho más que un trabajo. Es mucho más.

Esto es un pequeño resumen de un año lleno de momentos, donde han sido muchos los compañer@s que me han ayudado y con los que he compartido días intenso de trabajo y de diversión. Han sido muchas parejas que han confiado en mí. Han sido muchas fotografías. Aquí no se si van las mejores, aquí van las que sintetizan un año impar, acabado en 5, del siglo 21, un año irrepetible en su sentido más pragmático. El año que precedería al 2016, otro año que seguro que nos va a dejar momentos irrepetibles. Así que allá vamos. Un gran abrazo estimado lector, espero que le guste lo que va a ver, y sobre todo que algo por dentro le mueva, así es como se leen las buenas fotografías, cuando te hacen sentir, cuando te emocionan.

Carlos Canales.

 

 

@Weddinfocus 2016 │ Fotógrafos de boda en Zaragoza

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