Hola, soy Carlos
Canales Ciudad

FOTÓGRAFO DE BODAS EN ZARAGOZA

"A través de la fotografía examino los interrogantes y problemas de mi vida. No recibo respuestas pero si versiones más precisas de esos interrogantes" Ralph Gibson

¿Qué tal estáis? Mi nombre es Carlos y poco a poco me voy conociendo para poder presentarme como es debido. Hace ya unos años mientras estudiaba ingeniería electrónica empecé a saber que algo relacionado con la creatividad iba a ser lo que a mi me iba a hacer feliz. Así que acabe la carrera y me hice un viaje por Asia donde descubrí la fotografía. Suena a tópico, pero así sucedió en mi caso. Mi personalidad curiosa encajaba, la geometría que obtuve al estudiar la ingeniería me ayudaba a componer y cierta sensibilidad que me atribuyo me ayudaba con el alma de las imágenes. Lo ví claro, me quede con la plata, volví a estudiar, y esta vez fue fotografía.

Considero que hay que vivir con intensidad, de hecho las personas de lo que más se arrepienten es de no haber hecho algo que les hubiera gustado. Así que podría ser ese uno de mis principios, explorar, viajar, descubrir. Aprender sería otro de mis pilares. La música sería mi alimento, toco diferentes instrumentos, de hecho ahora voy a empezar con el piano. Las montañas serían mi refugio, y no se si algo más, de momento no, pero quién sabe, sigo en Zaragoza… Uno en las montañas se encuentra consigo mismo, te hacen más humilde, te dan tus límites, yo bajo del pirineo siempre con más energía de la que me voy.

Pero si hay algo que vivo en profundidad es la fotografía y me encanta ser fotógrafo de bodas. Simplemente vivo con ella día a día, es mi manera de estar en el mundo. Ser curioso, participar, involucrarme, estar cerca de la realidad, querer ver, querer conocer.

"Las fotografías son tratadas a menudo como importantes momentos, pero verdaderamente son pequeños fragmentos y regalos de un mundo infinito" Saul Leiter

He encontrado muchas personas gracias a la fotografía, personas con vidas increíbles que transitaban sin yo saberlo a mi lado con historias fascinantes. Suelo fotografiar todos los días, me encanta salir a la calle y buscar, y esperar a que pase algo, y seguir buscando, y aunque no encuentre una foto, siempre se encuentra algo, quizás sea mi vehículo hacia el mundo la pequeña cámara que cuelga de mi cuello, una suerte de salvoconducto hacia la realidad.  Hay que estar despierto, hay que entusiasmarse, hay que amar y no perder el tiempo, hay muchas cosas que ver, hay muchas cosas que fotografiar.

Fotografiar una boda

Y fotografiar una boda es fotografiar un momento muy importante de la vida, es dejar que la realidad suceda, es ver lo extraordinario de cada detalle, es emocionarte, estar presente, y hacer del tiempo que estás fotografiando un tiempo de placer, de puro disfrute, de trabajo duro, de querer hacer las cosas bien, de superarte, de crear, de compartir  tiempo con vosotros donde podamos estar tranquilos y apartados de todo tipo de estrés, y nervios,  vamos a crear, vamos a divertirnos, vamos a hacer buenas fotos.